Nidia, Carlos, Amelia

La experiencia de nacer en consciencia abre el corazón y el alma te permite recibir y reencontrarte, te permite verte a ti mismo a los ojos, ver tus hijos, y ver a tú compañero de vida; todos ellos como seres especiales que han decidido transitar la aventura de vivir. 

Alejandra y su equipo de Doulas te permiten vivir la experiencia desde el amor la comprensión y la firmeza necesaria para traer los hijos a este mundo de una manera limpia, amorosa que te hace sentir fuerte, Empoderada y al final ganadora de uno de los mejores procesos y experiencias de vida.

Claudia, Felipe, Salomón

Ale y su equipo de Maternarser llego a nuestra vida por cosas del destino, ¡sin buscarla! Desde que la conocimos, mi esposo y yo (y Salo en panza jeje) sentimos su energía divina y poderosa. Siendo mamá primeriza siempre escuche mil cosas sobre el embarazo pero creo que nadie nunca me dijo que iba a ser mágico, y así lo sentí de la mano de Ale. 

Cada momento que pudo ser mundano se convirtió en algo especial por el conocimiento que tiene, porque a todo le dio un giro y un significado. Durante mi embarazo y el parto sentí tranquilidad cada vez que tenía a Ale cerca. Desde el momento que empezamos trabajo de parto Ale estuvo a mi lado, dándome tranquilidad y confianza en el proceso. Hasta cuando las cosas pudieron haberse complicado, Ale fue mi centro para cada momento que sentí que no podía seguir. Estaré agradecida eternamente con ella por su amor y entrega a la llegada de Salo a nuestras vidas.

Juliana, Sergio, Lucas

Cuando quedamos embarazados, Sergio y yo sentíamos que todo era muy nuevo y lleno de misterio. Era nuestro primer embarazo y sabíamos muy poco de este universo. Después de varias charlas decantando y proyectando cómo queríamos atravesar este viaje ambos sentimos y supimos que queríamos parto en casa. Hoy siento desde el fondo de mi corazón que fue el mejor camino para recorrer.

Tomar esta decisión y encontrarnos con MaternarSer nos permitió un acercamiento generoso e integral de todo el proceso, no solamente del parto, también de los meses de gestación y del postparto y se nos abrió la posibilidad de una conexión con esta aventura desde un lugar de conciencia, fortaleza y sobre todo mucho amor.

Gracias a este recorrido conocimos herramientas que todavía hoy aportan de manera transversal a nuestro vínculo de pareja y familia y también al espacio de construir nuestro nido, nuestro hogar. Aprendimos a mambear (espacios donde la palabra sucede desde el respeto absoluto, la empatía el trabajo personal y la conexión), aprendimos sobre el poder de plantas que sanan y limpian caminos, tejimos la mochila que sería la casa de nuestra Placenta para ser plantada y honrada, hicimos un diario de gestación que nos acompañó a plasmar ideas y todo tipo de emociones que nos acompañaban día tras día. Todas estas acciones nos invitaban a vivir la experiencia desde un lugar real, alejados de ideales o fantasías que a veces nos venden desde afuera. Este acompañamiento nos permitió ser sinceros con nosotros mismos, procesar todos los cambios y enfrentar los miedos que algunas veces ni siquiera eran nuestros pues podíamos reconocer que venían de atrás, desde nuestro linaje y las imposiciones de la sociedad. Tuvimos momentos de mucho crecimiento donde pudimos ordenar los espacios tanto físicos, como los más sutiles y energéticos para darle la bienvenida a la nueva vida que hoy acompañamos.

Hoy sentimos una gratitud infinita por haber encontrado en nuestro camino al equipo de mujeres de MaternarSer. Nikka y Valeria, quienes fueron nuestras doulas y Alejandra, nuestra partera, nos mostraron desde el amor y la firmeza que decidir traer una nueva vida a este mundo puede ser una grandísima oportunidad de crecimiento infinito (realmente infinito porque continúa y continuará), de sanación, de conexión con las partes más místicas y sagradas de nuestra existencia y sobre todo también de un aporte a la sociedad en donde las nuevas generaciones vendrán con más habilidades y herramientas para entregarle al mundo su mejor versión.